
Algunas regiones europeas cuentan en sus territorios con una enorme riqueza paisajística, cultural y etnográfica. Un patrimonio que debe ser dado a conocer entre sus habitantes, pero también entre quienes quieran acceder a la historia y las tradiciones de unas culturas que, cada una con sus peculiaridades, pueden ayudar a dinamizar esos territorios y a conseguir el asentamiento de la población.
Este es el objetivo del proyecto
VAGEM – Red de Ecomuseos, una iniciativa transnacional que nace al abrigo del programa europeo Interreg III-B Sudoe y a la que se han sumado cuatro entidades de tres países diferentes: Diputación de Ávila (Valle Amblés), en España;
ADRAT (Ecomuseo de Barroso) y
CORANE (Parque de Montesinho), en Portugal, y el Ecomuseo de Margueride, en la región francesa de
la Haute-Auvergne.

Juntos, estos territorios pretenden aunar esfuerzos encaminados a potenciar la figura del
‘ecomuseo’ o
‘museo del territorio’, un espacio en el que todas y cada una de esas peculiaridades que hacen única a una región se muestren al visitante con todas sus posibilidades.